15 Sep Nutrición en redes sociales: claves para identificar consejos poco fiables
Las redes sociales ofrecen cada día miles de recomendaciones sobre alimentación, dietas y suplementos. El Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de Andalucía (CODINAN) recuerda la importancia de comprobar quién está detrás de estos mensajes y si cuentan con respaldo científico antes de incorporarlos a nuestros hábitos.
Instagram, TikTok, YouTube y otras plataformas se han convertido en una fuente habitual de información sobre alimentación. Recetas, consejos para perder peso, recomendaciones sobre determinados alimentos o suplementos y propuestas de dietas llegan diariamente a millones de usuarios.
Sin embargo, popularidad no es sinónimo de rigor científico. Un elevado número de seguidores, visualizaciones o interacciones no garantiza que una recomendación nutricional sea adecuada ni que quien la realiza cuente con la formación necesaria.
Por ello, CODINAN ofrece una serie de pautas que pueden ayudar a la ciudadanía a identificar aquellos contenidos sobre nutrición que conviene analizar con especial cautela.
Cuidado con las soluciones rápidas y los resultados “milagrosos”
Una de las primeras señales de alerta son las publicaciones que prometen resultados extraordinarios en muy poco tiempo.
Mensajes que aseguran perder peso rápidamente, acabar definitivamente con determinados problemas o atribuyen propiedades excepcionales a un alimento suelen simplificar cuestiones relacionadas con la alimentación y la salud que, en realidad, dependen de numerosos factores.
Las recomendaciones nutricionales deben tener en cuenta las circunstancias y necesidades de cada persona y no basarse en soluciones universales.
¿Alimentos buenos y malos?
Otra tendencia frecuente en redes sociales consiste en señalar determinados alimentos como responsables de numerosos problemas y recomendar su eliminación.
CODINAN recuerda que la alimentación no puede reducirse, de manera general, a una clasificación entre alimentos “buenos” y “malos”. Las necesidades nutricionales varían entre personas y dependen de diferentes circunstancias.
Salvo que exista una indicación concreta, eliminar alimentos o grupos completos de la dieta siguiendo únicamente una recomendación encontrada en internet puede conducir a adoptar pautas inadecuadas.
Que se haga viral no significa que tenga evidencia científica
Una afirmación no adquiere respaldo científico por acumular miles de reproducciones o compartirse de forma masiva.
Expresiones como “los estudios demuestran” o “los expertos recomiendan” deberían permitir identificar qué investigaciones o profesionales respaldan realmente esa información.
Contrastar las fuentes y comprobar la evidencia que sustenta una recomendación resulta especialmente importante cuando esta puede influir directamente sobre nuestra salud.
Los suplementos no son una solución para todo
Vitaminas, minerales y otros suplementos tienen una importante presencia en los contenidos relacionados con la nutrición, especialmente cuando el propio creador de contenido comercializa o promociona el producto que recomienda.
Desde CODINAN advierten de que un suplemento no debe presentarse como una solución universal para problemas diferentes ni sustituir una alimentación adecuada o el asesoramiento de un profesional sanitario cuando resulte necesario.
Comprobar quién está detrás de la recomendación
Una de las principales recomendaciones de CODINAN es comprobar la cualificación de la persona que ofrece consejos nutricionales como profesional.
Para ello, puede verificarse su titulación y su número de colegiado, lo que permite conocer si dispone de la formación sanitaria necesaria para ejercer profesionalmente en este ámbito.
Esta comprobación adquiere especial relevancia cuando se ofrecen pautas que pueden modificar directamente nuestra alimentación. Seguir recomendaciones de personas sin la capacitación adecuada puede llevar a dietas excesivamente restrictivas, métodos extremos o prácticas que no respondan a nuestras necesidades.
Información rigurosa para tomar mejores decisiones
Las redes sociales pueden ser una excelente herramienta de divulgación, pero resulta fundamental desarrollar una mirada crítica ante los contenidos relacionados con la salud.
Identificar quién ofrece la información, comprobar su cualificación, buscar el respaldo científico y prestar atención a posibles intereses comerciales son algunos pasos que pueden ayudarnos a distinguir la divulgación rigurosa de los mensajes poco fiables.
Desde UPROSAMA nos sumamos a la recomendación de recurrir a profesionales sanitarios cualificados y fuentes fiables ante aquellas decisiones relacionadas con la alimentación que puedan afectar a nuestra salud.
Porque frente a la sobreabundancia de información en redes sociales, contar con conocimiento contrastado y profesionales debidamente formados sigue siendo una de las mejores herramientas para cuidar nuestra salud.
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